Abril 2026 - Flipbook - Page 49
Revista cultural año 2026
INSPECTORA M. J. —Cuando entré en este despacho por primera vez, en la librería había
un libro rojo. Yo no le di importancia, pero cuando vine por segunda vez alguien lo tuvo
que coger, porque las letras estaban del revés. Lo extraje y era un diario: «Diario de M». Lo
ojeé y lo dejé de nuevo en su sitio. Pero, porque siempre hay un& pero, vine para seguir
con la investigación& ¡ya no estaba el diario en su sitio! Y me dije: aquí hay gato encerrado.
Entonces, como buena detective, busqué y me senté en el sillón de Marga. En la mesa, en
el lado izquierdo, hay dos cajones. En el primero&
(Silvia interrumpe a la inspectora).
SILVIA —¡Marga! ¿Cómo es que no me has dicho nada de ese diario?
MARGA —Porque es mi diario personal.
SILVIA —Marga, llevamos juntas mucho tiempo y te has guardado ese secreto.
INSPECTORA M. J. —¡Bueno, está bien! Vuestros problemas los dejáis para más tarde.
Como os iba diciendo, en el primer cajón solo encontré informes y contratos de empresa,
y en el segundo cosas más personales. Pero ese cajón tiene dos partes. ¿Es cierto, Marga?
MARGA —Sí.
INSPECTORA M. J. —Y Silvia se preguntará: ¿cómo es que yo no lo he descubierto? Pues
yo te lo voy a decir. Debajo del segundo cajón hay un botón que se activa y se abre una
trampilla, y ahí estaba el diario. Entonces pensé: si el diario es de Marga, lo tenía en
secreto. ¿Quién lo ha puesto en el segundo cajón? Pues la misma Marga, por supuesto.
Esta vez sí estuve leyéndolo. En la última página decía esto. Marga, lea, por favor.
(La inspectora le entrega el diario a Marga).
MARGA —Días pasados contraté a un detective privado porque sospecho que Silvia tiene
un rollo con alguien; de ahí la falta de dinero que hay en la cuenta. El detective me entrega
fotos y, como sospechaba, Silvia y Teresa están liadas. Tengo que hablar con Silvia y, si es
verdad, disuelvo la empresa y nos divorciamos.
Nota: 28 de diciembre. Broma a la inspectora M. J.
INSPECTORA M. J. —Cuando leí esto ya tuve el caso resuelto. Broma a la inspectora M. J.
¡28 de diciembre, inocente& inocente! Os debería meter a todas en el talego, pero lo voy
a dejar como broma.
(La inspectora M. J. coge la botella de champán y una copa y se la llena).
Ahora la que brinda soy yo, por la chapuza de asesinato.
(Bebe y le da la copa a Juliana. Se va del escenario diciendo:)
¡Inocente, inocente!
FIN
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