Abril 2026 - Flipbook - Page 50
Revista cultural año 2026
LA NIEVE Y LA LUZ
Luis Ángel Ruiz Herrero
Priego resplandecía sobre una mañana nacional y analfabeta, impulsada desde todas las
televisiones y muchas radios del país con buena coordinación y pretendida docencia.
Desde la piel de La Tiñosa llegaba un aire tan renovado y fresco que inundó de claridad las
cabezas de casi todos sus habitantes.
Contrariamente a lo que sería un caminar pesado y zombi, resultó que, por las calles, sus
habitantes iban paseando con una sonrisa espontánea y jovial que renovaba los diálogos,
los temas retransmitidos en los medios y un espíritu criticó inaudito. Y todo ello con un
talante de convencida tolerancia y mirada solidaria... Que a algunos no les gustaban los
toros pues fantástico; no asistían a las corridas y ya está. Sin indignaciones ni oposiciones.
Que a otros no les caía bien el aborto, pues con no practicarlo bastaba. Y asunto concluido.
Esta convicción, ¿por qué habrían de imponerla a los demás? Comprensión. Palabra,
argumento sosegado, pensamiento, escuchar antes de hablar. Con la nieve había llegado
una inundación purificadora de ese extraño valor llamado comprensión... Que los del
barrio alto expresaban su convencimiento agnóstico, sin problemas. Jamás intentarían
denostar a los creyentes practicantes... Incluso participaban o asistían a las procesiones de
Semana Santa con un sentido de aceptación y respeto. Nada de críticas espalderas,
destructivas y ruines. Ni que decir tiene que bares y tabernas se convirtieron en puntos de
encuentro y consenso porque el viento blanco y puro había vuelto sus argumentos en
solidarios pactos. El turista findesemanero se hubiera quedado perplejo al comprobar, ya
dentro del bar o la panadería, que lejos de atropellarse intentando imponer su verbo de
historias personales o visiones ideológicas, ahora se permitía hablar a la otra parte para
enterarse bien y comprender. Todos estaban convencidos, y así lo asumían y practicaban,
que lo que tenía que contar uno no era más importante que lo del otro, que un
posicionamiento no era mejor que otro. Incluso se cedían la vez para que el de al lado
hablara... "Usted primero, por favor", era una muletilla muy usada. Puntos de vista
diferentes, sí; adversarios de posicionamiento conceptual o político, también; enemigos,
jamás. Priego, punto de debate y encuentro. Priego, lugar para escucharse, convertido en
una vieja escuela de la Atenas fundadora de la democracia.
Priego, escucha y habla, encuentro y tolerancia. Ese no era un eslogan sino el
mandamiento único y sagrado, hasta tal punto que se consagró en una viñeta de tebeo
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