Agosto - Flipbook - Page 14
Revista cultural año 2026 Núm. 39
con una introducción erudita y muy filosófica por Fulano, Zutano, Mengano y
Perengano si Vd. escribe.
II. Tenemos ya, escritos unos y en la imprenta otros, más de 50 cuentos y
chascarrillos.
III. Como el tomo queremos que conste de 300 páginas y como algunos
chascarrillos son tan cortos que apenas llenarán una página, necesitamos más de
ciento para llenar el libro.
IV. El libro ha de aparecer en las librerías en la primera semana del mes de
julio. Menester es, pues, darse priesa.
V. Mis dos colaboradores y yo agradeceremos a Vd. muy de veras que nos
envíe algo y a tiempo. Siquiera un par de cuentos y un par de chascarrillos.
VI. Aunque no pocos críticos califican la musa popular de casta, nosotros
reconocemos que dista mucho de brillar por su castidad y aceptamos e incluimos en
la colección verduras, pero suaves y veladas, desechando las más groseras y crudas
(p.165).
También pide ayuda a su amigo de Doña Mencía, Juan Moreno Güeto, con la idea
de que le mande textos orales recogidos en el pueblo. Empieza Valera, en carta del 5 de
junio de 1896, comentándole algunos aspectos de la tertulia madrileña donde ha tenido
origen el plan:
Acuden a esta tertulia no pocos escritores de los más conocidos. Dos de ellos me
han excitado y empeñado a que escribamos y publiquemos los tres, sin dar nuestros
nombres, una colección de cuentos y chascarrillos andaluces. Cerca de 60 tenemos
escritos ya, y hasta han empezado a imprimirse. El tomito aparecerá pronto y será
curioso y tal vez también será amenos. Yo creo que Vd. ha de saber muchos
chascarrillos. Cuénteme algunos, y se incluirán en el tomo, si no son muy verdes o
si no son de los ya incluidos. Los chascarrillos no han de ser inventados, sino
tomados de la boca del vulgo. La verdura, si la hay, ha de ser moderada, a fin de no
escandalizar y a fin también de que no nos censuren, pues aunque nuestros nombres
no irán en la portada, se sabrá que los autores somos nosotros (p. 166).
Una de las cuestiones básicas de los relatos seleccionados es la decencia, que se
correspondería con el tratamiento honesto del tema, sin recurrir a expresiones malsonantes
ni obscenidades, algo que también había recalcado a su amigo Moreno, como hemos visto,
cuestión que provoca la eliminación o corrección de algunos cuentos que le envía
Thebussem, al que escribe el 11 de junio:
Sobre dos [cuentos de los que el escritor gaditano le ha enviado] tengo mis dudas y
me inclino a excluirlos, al uno por sobrado fúnebre, el de