Febrero 26 - Flipbook - Page 25
Revista cultural año 2026
No hace mucho tiempo leía yo estos y otros consejos en cualquier página de
internet que aborda el tema del ejercicio físico. Pero no fue hasta que mi salud se
resquebrajó que comencé a tener conciencia de cuán equivocado estaba en no haber
actuado según se recomienda en asuntos de peso, de exceso de peso, de obesidad. Y no
es que no me cuidara o descuidara otros factores de riesgo cardíaco como el colesterol, la
glucosa, la alimentación o la tensión. Pero en mi caso se trataba mayormente de una
cuestión, digo, de peso. Ya se sabe, antes no dar crédito, ¡anda ya! que esperar que te
suceda a ti. Pues eso, quien mal anda (no andaba), mal acaba. Y sucedió.
Pero hete aquí que agradecido al Creador y andando más contento que unas
pascuas eché a andar, y ¡venga andar!, y el peso se perdió, y la salud se recuperó y la
figura, de camino, también. Y junto a ello, como indica la Fundación Española del Corazón
en su decálogo de consejos cardiosaludables, además de cuidar el peso, es necesaria una
dieta equilibrada y variada, no fumar, cuidar el colesterol y la glucosa y controlar la tensión,
el estrés y la ansiedad. ¡Ah!, y hablar, compartir e intercambiar experiencias y dar ejemplo
para que otras personas se interesen por cuidar su corazón y no andar de capa caída. Aun
cuando ya quisiera yo no haber pasado por lo que pasé, sirva modestamente mi caso como
ejemplo pues el movimiento se demuestra andando y quien me conoce sabe cómo llegué
a perder los casi veinte kilos de grasa que me sobraban: anduve, anduve y anduve. Y sigo.
¡Anda, que no!
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