Febrero 26 - Flipbook - Page 50
Revista cultural año 2026
INSPECTORA M. J. — ¡No me importa quién sea usted! Le recuerdo que todo está bajo
sumario y todo lo que aquí hay puede ser una prueba, así que deje todo lo que hay en la
mesa; cuando yo termine, será todo suyo. Otra cosa: las preguntas las hago yo. ¿Cuánto
hace que conoce a Juliana? ¿Es de fiar?
SILVIA — Sí, la conozco hace mucho tiempo, yo creo que desde siempre; y desde luego es
de fiar.
INSPECTORA M. J. — ¿Tenía algún problema con Marga? (Silvia sigue sentada en el sillón;
la inspectora también se sienta en el otro sillón).
SILVIA — Que yo sepa, no. Juliana es como si fuera de la familia. Tan solo le pedía
aumentos de sueldo, pero Marga sabía llevársela a su terreno. (Silvia saca un chicle del
bolsillo, lo desenvuelve y tira el envoltorio en la papelera).
INSPECTORA M. J. — ¿Cómo es que en el vaso no había huellas si en él estaba el brandi?
SILVIA — Porque Juliana, cuando entraba en este despacho, siempre traía guantes por eso
de la imagen; fuera de aquí no los usaba.
INSPECTORA M. J. — ¿Usted sabía que tenía una pistola?
SILVIA — (Levantándose del sillón, va a la librería pero no toca ningún libro). Que yo sepa
jamás la he visto, ni en casa ni aquí en el despacho; incluso ni a sus padres escuché nunca
decir nada de una pistola, ni a los míos tampoco. Lo que sí, era propensa a la depresión,
pero tenía su medicación. Eso le viene desde que murieron sus padres y hermano. Yo
también lo pasé muy mal porque mis padres también murieron en ese accidente.
INSPECTORA M. J. — ¿Y a Marga le gustaba jugar al golf?
SILVIA — Sí. Cuando terminábamos, y muchos fines de semana, estábamos en el campo
de golf. ¿Por qué?
INSPECTORA M. J. — (Se levanta del sillón y va donde están los palos de golf; coge uno).
No, por curiosidad, por saber si estos palos son de adorno o son de ella.
SILVIA — (Mirando el reloj). Son de ella. Bueno, yo me tengo que ir, tengo mucho papeleo
que arreglar. Cuando usted me diga, vendré por lo que me hace falta. (Va a salir de escena
cuando la llama la inspectora).
INSPECTORA M. J. — ¡Un momento! (Se vuelve Silvia). ¿Vuestra relación como pareja o
matrimonio estaba resentida? ¿Sospechó que tuviera un desliz con otra mujer y lo
descubrió, y de ahí que la depresión surgiera de nuevo hasta tal punto que comprara una
pistola para suicidarse& o tal vez usted la empujó a ello sabiendo que era la legítima
heredera de todo al faltar ella?
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