Julio - Flipbook - Page 17
Revista cultural año 2026 Núm. 38
Allí, apoyado en una tapia, estaba yo.
Él se detuvo. Me miró las manos callosas y después los ojos. No sé si me vio como
un jornalero o como otra cosa. A veces pienso que fui yo quien puso el significado después.
4Tú tienes el duende en las cejas, muchacho 4me dijo.
O algo muy parecido.
Aquella noche, tras la representación de La vida es sueño, mientras el pueblo dormía,
nos encontramos en el hueco oscuro que quedaba entre el camión y la pared de la iglesia.
No sabría decir quién buscó a quién.
Fue un amor de urgencia, de manos que se buscan para apagar un incendio que ya
venía de lejos.
Mientras nuestras sombras se mezclaban, Federico me hablaba en voz baja. A ratos
recitaba, como si no pudiera evitarlo. Yo no entendía todo, pero me quedaban dentro los
sonidos.