Julio - Flipbook - Page 21
Revista cultural año 2026 Núm. 38
Hechos de los Apóstoles. Unos hechos que pudieron suceder incluso como él los cuenta,
con sus intencionados giros, con sus sorpresas narrativas y también con sus milagros.
Quiero con esto exponer que acercarse a esta novela histórica debiera hacerse sin
prejuicios de ningún tipo, ni desde el dogma ni desde el escepticismo, y menos aún desde el
paraguas del presentismo, del que siempre conviene huir al tratarse de historia de otros
tiempos y, además, de una novela. No digo yo que uno no pueda plantearse interrogantes
sobre los sucesos. Claro que sí. Es literatura, y la literatura nos ofrece esa posibilidad: la de
reflexionar sobre aquello que, quizá pudo suceder de otra manera y sobre el encaje de lo
verosímil.
Dicho esto, si este texto fuera una reseña habría que indicar de qué trata la última
novela de Christian Gálvez. Antes de nada, he de expresar que ha sido fascinante el recorrido
que, desde mi sillón, me ha llevado por tierras de aquel Jerusalén del primer siglo de nuestra
era, así como por tierras de Betania, Betfagé e incluso la ínclita Belén (ÝאÕ Õחï). No digo yo
que esto sea lo más importante de la novela, pero lo apunto para destacar la fuerza de una
lectura que literalmente te transporta casi en cuerpo y 4sin casi4 en alma a otros tiempos,
a unos lugares que, de existir en la actualidad, ya no son los mismos. Y es que tú los ves,
pisas el polvo de los caminos, contemplas los edificios o las casas de barro, te impregnas de
los olores que el autor describe e incluso tu salivar evoca las comidas de los vecinos del
lugar. Tal es la capacidad descriptiva del autor desde una clara vocación inmersiva que
sostiene buena parte del relato.
Novelista prolífico, dada su juventud 4más de una veintena de libros entre novelas
y obras de divulgación4, Christian Gálvez Montero nos propone en esta obra un término,
una palabra que la vertebra: sacrificio. Una sencilla palabra de diez letras, pero con muchas
acepciones, y podría afirmarse que la totalidad de ellas tienen cabida para tratar de entender
esta historia, como novela, pero también esta novela como la narración de unos irrefutables
acontecimientos, de hondo calado. En palabras del autor: esta es, sin lugar a dudas, una
historia sobre el SACRIFICIO. No digo yo que con esta palabra pueda definirse todo lo
narrado 4no lo dice tampoco el autor4, pero es una palabra clave, pues todo en esta
historia 4personajes, decisiones, destino4 gira en torno a ella, a lo que significa como
desenlace inevitable.
A medida que avanzamos, cabe la posibilidad de caer en la tentación de dejarse llevar
por los hechos acaecidos, de acompañar a los protagonistas por las sendas de su devenir
histórico para desembocar en el categórico hecho del Sacrificio del Cordero. La prosa de
Gálvez, rica en imágenes y recursos 4metáforas, anáforas, frases breves de gran impacto,
algunas de tan solo una palabra4 invita en ocasiones a detenerse, a recrearse en la belleza
de lo literario, a releer determinados pasajes para disfrutar del momento escénico, del
espacio narrativo. No digo yo que toda la novela transcurra de tal guisa, ni que todos los
lectores vayan a experimentar tales abstracciones, pero la narrativa que el autor despliega
incita a ello pues ofrece una mirada distinta, sugerente y, en muchos momentos,
profundamente humana. Y eso, en literatura, no es poco.
Destaco, por considerarlo muy importante, que hay otra palabra que el novelista
repite con insistencia: amor. Sabido es que el amor es un concepto universal, relativo a la
afinidad o armonía entre seres, definido de diversas formas según las distintas ideologías y
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