Julio - Flipbook - Page 50
Revista cultural año 2026 Núm. 38
En el centro del salón hay una mesa con seis sillas; más bien al lado izquierdo, un sofá y
dos sillones con un revistero al lado. Sentadas en las sillas hay cinco personas: tres mujeres
y dos hombres. La mujer mayor es la madre, las otras dos mujeres son las hijas, y los dos
hombres, los hijos. Están terminando de cenar. Los cuatro hijos se levantan y salen por la
puerta del lateral izquierdo con todo lo que hay en la mesa, todo en silencio. La madre se
sienta en un sillón. Los cuatro entran de nuevo en escena sentándose cada uno en el sofá y
en los sillones.
LA CENA
La madre empieza a coser una prenda, mira su reloj y habla dirigiéndose a los cuatro a la
vez.
MADRE 4 Ya es demasiado tarde y mañana tenéis que trabajar. Sobre todo tú (al hijo
mayor), que eres repartidor y a las seis de la madrugada tienes que levantarte. Yo esperaré
a vuestro padre, que esperemos que hoy venga de buen... bueno, ya me entendéis.
HIJO 1º 4 ¡Madre! El mejor día me harto de todo esto, de este sinvivir. Siempre
amargándonos la vida, con el susto en el cuerpo. ¡Madre, así no podemos seguir!
HIJO 2º 4 (Se levanta y se sienta en el brazo del sillón donde la madre está sentada).
Madre, el otro día me hablaron de un centro nuevo y de gente muy bien preparada que tratan
estos temas. Porque, como dice mi hermano, está siempre amargándonos la vida.
HIJA 1ª 4 Sí, madre, eso es verdad: nos la está consumiendo como se consume un palo
seco en el fuego. El padre de un amigo, que también tenía el mismo problema, pero menos
violento que nuestro caso, lo llevaron a este centro y hoy ya está rehabilitado. Madre, desde
que tengo uso de razón siempre te he visto padecer. Si no, mírate en el espejo: ¿cuánto
tiempo llevas sin arreglarte?
HIJA 2ª 4 Yo tampoco quiero verte siempre melancólica, con ese nudo en la garganta que
a todos nos ahoga; siempre quitando hierro a las cosas, tapando algo que todo el mundo ya
sabe.
MADRE 4 (Se levanta del sillón, dejando la costura). ¿Vosotros pensáis que no pienso en
todas esas cosas? Pero también pienso y me digo: «¡Anda, ya se pasará! ¡Tenemos que ser
fuertes... y estar unidos!». Mientras tanto, siempre a ver si pasa el tiempo... Y hablando de
tiempo, creo que ya es hora de que os vayáis a la cama, que ya es muy tarde para lo que
tenéis que madrugar.
HIJO 1º 4Tienes razón, madre. Hasta mañana.
HIJO 2º 4 Yo también me voy. Salen los dos hermanos.
HIJA 2ª 4 Madre, nosotras también nos vamos a dormir. ¿Tú qué vas a hacer?
MADRE 4 Yo... esperaré a vuestro padre. ¡Esperemos que hoy venga de mejor humor!
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