Julio - Flipbook - Page 51
Revista cultural año 2026 Núm. 38
HIJA 1ª 4 ¿Quieres que nos quedemos contigo?
MADRE 4 No. ¡Venga, iros a la cama! Salen las dos de escena. La madre se queda sola
en el escenario, que se sienta de nuevo en el sillón. Apenas hay luz; se centra más bien
donde ella está sentada. Entra el esposo, un hombre de unos cincuenta años de edad pero
que aparenta tener cinco años más. Como siempre y de costumbre, viene bebido, pero
apenas se le nota. Va a encender la televisión. ¡No la enciendas!
PADRE 4 ¡Coño! ¡Me has asustado!
MADRE (La luz del escenario se ilumina del todo). El técnico quedó en venir, pero en eso
se ha quedado. Esperemos que venga mañana.
PADRE 4 (Sentándose en la silla de la mesa). ¡Vaya por Dios! Hoy hay partido y la
televisión rota. ¡Será posible! ¿Y la cena?
MADRE 4 ¿No te vas a duchar antes?
PADRE 4 No, después de cenar tendré tiempo de ir a la ducha. Tráeme la cena. La mujer
se levanta y sale de escena. Entra de nuevo con un plato en la mano que lo deja en la mesa.
En la mesa ya estaban de antes la botella de vino, el pan y los cubiertos.
Esta cena está fría. Yo no me como esto. (Retira el plato de su lado, coge el vaso y la botella
de vino, y llena el vaso).
MADRE 4 ¿Por qué no has venido antes, si sabes que cenamos pronto?
PADRE 4 ¿Es que no puedo entretenerme? Después del trabajo me gusta ir con los amigos
a la taberna y tomarnos unos vinos. ¿Eso es malo?
MADRE 4 No sería malo si fuese una sola vez, pero es que son todas las noches, una
detrás de otra. ¿No te das cuenta de que no puede ser? Que tú mismo te estás matando por
culpa del vino y que cada día te ves más solitario. Te estás quedando solo como un ermitaño.
Ya podrías tomar ejemplo de tus hijos.
PADRE 4 ¡Buenos azotes he tenido que darles para meterlos por vereda!
MADRE 4 Los mismos que me has dado a mí.
PADRE 4 (Dando un golpe en la mesa, mira a su esposa con odio). ¡Ya está bien,
tengamos la fiesta en paz! Que estoy cansado.
MADRE 4 (Más desafiante). Yo también estoy cansada de aguantar muchísimas cosas y
desprecios que en mi corazón se guardan.
PADRE 4 Tú guarda en tu corazón todo lo que quieras, que la llave la tengo yo. Y ya me
estoy cansando de todos vosotros.
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