Junio 2026 - Flipbook - Page 13
Revista cultural año 2026 Núm. 37
4Es una cuestión de justicia, Julián. De cerrar heridas, de que el Estado asuma su
responsabilidad...
4¿Responsabilidad? 4Julián soltó una carcajada seca que hizo girar algunas cabezas4.
No hay más verdad que todo es mentira. Sabes perfectamente que esa Memoria Democrática
es la que anda gastando fortunas buscando el cadáver de Federico para colgarse una medalla
en el pecho. Pero no lo encuentran, ¿verdad? Ni lo encontrarán. Porque la memoria de unos
es el negocio de otros.
Julián apoyó sus manos nudosas, manchadas por la edad, sobre la mesa. Esas manos eran el
último puente vivo con el pasado: Julián había sido el alumno predilecto de Don Miguel
Gutiérrez Jiménez, el catedrático que, allá por 1910, tuvo a un joven Federico sentado en
sus aulas de Granada.
4Federico no era el elegido de los dioses que te vende el Ministerio, Ricardo. Mi maestro,
Don Miguel, lo recordaba como un estudiante mediocre, distraído, incapaz de aprobar
Derecho o latín. No lo digo yo, lo decía quien lo tuvo delante: el "semidiós" que veneras
hoy nació en un despacho, no en un pupitre. A Lorca lo terminaron de escribir después de
muerto para que encajara en el pedestal que hoy necesitáis.
Ricardo apretó los puños, visiblemente incómodo.
4¿Y qué si no sacaba dieces? Su muerte fue el grito de una España rota. No puedes culpar
al marketing de la sangre que corrió en Alfacar.
4No culpo al marketing de su muerte, Ricardo. Lo culpo de su desaparición. A Lorca lo
mataron entre todos: los envidiosos de Granada que se vieron en el espejo podrido de
Bernarda Alba, los uniformes que no le perdonaron que sus almas fueran "de charol", y
hasta los suyos, que lo dejaron solo cuando el viento cambió. Pero mira a tu alrededor…
Estamos en mayo de 2026. Han pasado noventa años. ¿Dónde está el cuerpo?
Ricardo guardó silencio, buscando una defensa en el fondo de su taza.
4Se han hecho tres excavaciones 4continuó Julián, implacable4. Han usado georradares
y han removido cada palmo que señalaron los testigos. Y el resultado siempre es el mismo:
nada. Ni un hueso, ni una bala. Mientras tanto, la "Marca Lorca" no deja de batir récords.
Se venden rutas, se cobran derechos, se erigen centros culturales sobre el vacío.
Julián bajó la voz hasta convertirla en un filo de navaja.
4Mira estas manos, Ricardo. Tomaron apuntes de un hombre que vio a Federico suspender.
Mi maestro murió esperando que alguien dijera la verdad. Él sabía que un poeta vivo y
mediocre en los exámenes es un hombre al que se puede discutir; pero un mártir
desaparecido es una leyenda que no tiene fecha de caducidad. Piensa en el hermetismo de
una familia que se niega a buscar donde otros mueren por encontrar. Piensa en un Estado
que prefiere mantener el misterio para no desenterrar un pacto privado que se firmó bajo la
mesa para proteger el flujo de dinero.
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