Marzo - Flipbook - Page 46
Revista cultural año 2026
sustituyó la cruz primitiva por una de mayor tamaño, de madera de pino de Flandes, obra
del cofrade Manuel Ávila Valverde.
La imagen del Cristo del Perdón parece no haber sido destinada a desfiles procesionales,
ya que la unión de las extremidades superiores al tronco era muy frágil: estaban
simplemente encoladas, sin machihembrado. No se tiene constancia de que haya
procesionado antes de 1978. A comienzos del año 1977, un grupo de devotos había
constituido la Sección de Tambores Enlutados del Entierro de Cristo. El acuerdo se tomó
en el cabildo de la Hermandad del Santo Sepulcro del día 25 de febrero de ese mismo año.
El día 28 de enero de 1978, esta sección se constituyó en cofradía independiente,
obteniendo permiso para procesionar al Cristo del Perdón en solemne vía crucis por el
barrio del Cerro. Fue, por tanto, la noche del Lunes Santo de 1978 la primera vez que este
Cristo salió procesionalmente. El día 24 de noviembre de 1981, el obispado de Córdoba
aprobaba provisionalmente los estatutos de la cofradía, nombrando una comisión gestora
y confirmando a las personas que ya venían desempeñando los diferentes cargos.
El Lunes Santo, el Cristo procesiona tendido sobre una plataforma en forma de cruz, con
faldones de terciopelo de color burdeos. El hecho de que otra imagen se viniera
procesionando desde 1965 con este nombre (un Nazareno procedente del convento de las
Madres Agustinas) hizo que la nueva hermandad naciera con un nombre diferente: se
acordó recuperar la tradición del Cristo de la Sangre, que se remonta en Cabra al siglo XVI.
A partir de la Semana Santa de 1979, el Cristo del Perdón (ahora de la Sangre) procesiona
dos veces: el Lunes Santo, tendido, y el Viernes Santo, sobre trono, acompañando a la
procesión del Santo Entierro. En ambos casos, la imagen es llevada a hombros por
costaleros. Se trata de dos procesiones distintas, cada una con su propio capataz y su grupo
de costaleros.
En el Lunes Santo es un quejido ronco de saeta por calles empinadas y estrechas,
recordando el recogimiento de las procesiones de hace varios siglos.
En el Viernes Santo es el anuncio, al ritmo de medio centenar de tambores graves de la
muerte del Redentor.
Desde la creación de la cofradía, su hermano mayor ha sido D. Francisco Tienda Ramírez.
(de La Opinión de 27 de mayo de 1984)
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