Mayo 2026 - Flipbook - Page 40
Revista cultural año 2026
Miguel Ángel Moral Quero (Cabra, 1978). Es un autor de
proximidad y hondura, cuya palabra esencial es la "Raíz".
Representa al escritor que custodia la identidad local con la
elegancia de los clásicos, pero con la cercanía de quien
escribe para que sus vecinos se reconozcan en "alguna
esquina de sus páginas". Es, en esencia, un cronista del
alma egabrense que ha convertido su refugio privado en un
regalo público para su ciudad.
M
Miguel Ángel Moral Quero
Entrevista con Miguel Ángel Moral Quero
El Legado de la Tierra
Pregunta.- Como colaborador de una revista que lleva por nombre nuestra ciudad, ¿crees
que existe una "manera de sentir" propia de Cabra al enfrentarte a la página en blanco?
Respuesta.- Sí. Cabra tiene un latido que se percibe incluso en la escritura: es una
mezcla de memoria y paisaje, de tradiciones y silencios que susurran al oído del
lector. Sentir Cabra es sentir la historia entre los muros, la piedra de sus calles y la
calma de su sierra. Esa sensibilidad, a veces silenciosa, acompaña mi mano cuando
escribo.
Pregunta.- Don Juan Valera llevó el nombre de Cabra al mundo. ¿Qué rasgo del maestro
—su elegancia, su fina ironía o su curiosidad cosmopolita— resuena con más fuerza en
tu propia obra?
Respuesta.- Sin duda, su curiosidad. Valera miraba más allá de lo evidente y
encontraba hondura en lo cotidiano. Esa mirada inquisitiva, que no se conforma con
lo superficial, me inspira a observar Cabra y a sus gentes con atención y ternura, y
a traducir ese mundo en palabras.
Pregunta.- Si tuvieras que esconder un manuscrito en un rincón de nuestro pueblo para
que fuera hallado dentro de cien años, ¿qué lugar elegirías para custodiar tus palabras?
Respuesta.- Si tuviera que esconder un manuscrito en un rincón de nuestro pueblo
para que fuera hallado dentro de cien años, lo colocaría en la Biblioteca Municipal,
entre los libros antiguos, o tal vez en un hueco secreto de las murallas del Castillo
de los Condes de Cabra, donde el tiempo parece detenerse y las piedras guardan
historias que solo esperan ser descubiertas.
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