Mayo 2026 - Flipbook - Page 88
Revista cultural año 2026
feria, se corta el hilo
invisible que une al autor
local con su pueblo. Se nos
confina a las estanterías de
las bibliotecas, como si la
cultura fuera algo que hay
que proteger del aire libre,
cuando es precisamente el
aire lo que necesita para
no morir de asfixia
institucional.
No hay feria, pero hay
escritores. No hay casetas,
pero hay una revista que
late cada mes. No hay
infraestructura, pero hay
una memoria que se
resiste a ser borrada. La
pregunta es obligatoria:
¿cuánto tiempo
más
vamos a permitir que el
talento de Cabra sea un
secreto a voces encerrado
en despachos?
La cultura no se gestiona
solo
con
firmas
y
protocolos —concluí ante
la asamblea de espectros ilustres—; se gestiona con valentía y calle. Seguiremos
escribiendo, seguiremos editando y seguiremos soñando con que, el próximo año, el
aroma a libro viejo y papel recién cortado inunde, por fin, nuestras plazas. Porque Cabra,
a pesar de su feria invisible, sigue siendo una palabra que se niega a ser borrada.
Cuando terminé de hablar, el silencio en el Lekanaklub se volvió denso, cargado de siglos
de tinta. Don Juan Valera me miró fijamente, ajustó sus gafas y asintió levemente, como
quien reconoce una verdad incómoda.
Desperté con el sabor del papel antiguo en los labios y una certeza en el alma: aunque
mañana, como hoy, las plazas de Cabra amanezcan desnudas, nuestra voz ya ha sido
escuchada por quienes realmente importan. La feria invisible ha comenzado, y nosotros —
nos guste o no— somos sus guardianes.
88