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Revista cultural año 2026 Núm. 42
pago por un préstamo. Luis IX la recibió con gran devoción y construyó la famosa SainteChapelle en París, un templo gótico diseñado específicamente para albergar la reliquia.
Durante la Revolución Francesa, la corona fue trasladada a la Biblioteca Nacional
de Francia para protegerla. Más tarde, Napoleón la entregó a la catedral de Notre Dame,
donde permaneció hasta el incendio de 2019. Actualmente, la corona se guarda en la
tesorería de Notre Dame, bajo la custodia de la Arquidiócesis de París.
El estado actual de la reliquia
La reliquia que se conserva hoy en día no incluye las espinas originales, sino un
anillo de juncos tejidos de unos 21 centímetros de diámetro. Según los registros históricos,
las espinas fueron separadas y distribuidas como reliquias menores a lo largo de los siglos.
Algunas de ellas se encuentran en catedrales y monasterios de Europa, como la Basílica de
San Pedro en Roma, la Catedral de Siena y el Monasterio de El Escorial en España.
Milagros asociados a la Corona de Espinas
1. Protección durante la Revolución Francesa: Cuando los revolucionarios
amenazaron con destruir todas las reliquias religiosas, la Corona de Espinas fue salvada
gracias a la valentía de un grupo de fieles que la ocultó en secreto.
2. La Sainte-Chapelle y la devoción de San Luis: Se dice que Luis IX llevaba
personalmente la corona durante procesiones solemnes. Durante estas ceremonias,
numerosas personas reportaron curaciones físicas y emocionales tras contemplar la reliquia.
3. El incendio de Notre Dame: En 2019, la Corona fue rescatada de las llamas por
los bomberos. La noticia de su salvación inspiró un resurgir de la fe en todo el mundo.
Estudios y autenticidad
Aunque los evangelios respaldan la existencia de una Corona de Espinas, no hay
pruebas científicas concluyentes de que la reliquia conservada sea la misma que fue
colocada sobre la cabeza de Cristo. Sin embargo, su historia documentada desde la Edad
Media y la profunda devoción que genera la convierten en una de las reliquias más
importantes del cristianismo.
1. Análisis botánico: Se han identificado restos vegetales que coinciden con plantas
espinosas de Judea, pero la falta de espinas originales limita un estudio más detallado.
2. Historiografía: Los registros de su traslado desde Constantinopla a Francia son
consistentes, lo que otorga credibilidad a su procedencia.
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