Octubre 2025 - Flipbook - Page 23
Revista cultural año 2026 Núm. 41
importante tradición fantástica con preferencia de raíces europeas: Hoffmann 19, Poe20, Sand21,
Bulwer Lytton, Rider Haggar, etc.; en segundo lugar, la posibilidad de que haya tenido en cuenta
algunos modelos de los mencionados en el momento de escribir su última novela.
parece tranquilo, común, sin nada insólito, y de pronto lo inadmisible se insinúa lentamente o se despliega de
improviso", ibid., p. 9. Caillois cita como categoría de lo fantástico, entre otras, "-la inversión de los dominios
del sueño y la realidad; de pronto, la realidad se disuelve, como un iceberg que oscila, y que desaparece
sumergiéndose, y en su lugar el sueño adquiere entonces la aplastante solidez de la materia", ibid., p. 16. La
historia de Morsamor, al igual que la de don Illán de Toledo, puede incluirse en esta categoría.
17
Juan Valera, "El budismo esotérico", Obras completas, op. cit., III, p. 646.
18
Ibid.
19
Encontramos referencias a Hoffmann en múltiples lugares de su obra crítica, lo que implica un conocimiento
más o menos profundo del escritor. Ya en 1860, en su artículo "Sobre la historia de la literatura española en
la Edad Media", menciona al romántico entre los escritores alemanes que ha traducido poesías españolas, Juan
Valera, Obras completas, ed. Luis Araujo Costa, Madrid, Aguilar, 1961, vol. II, p. 146, nota; en 1861, al
referirse a los cuentos de Hartzenbusch, concretamente a uno de ellos de carácter fantástico, titulado "La
hermosura por castigo", observa que "los tan celebrados cuentos de Hoffmann no tienen más atractivo que
este cuento", ibid., p. 208; al año siguiente, en 1862, en su aproximación a Los miserables, de Víctor Hugo,
escribe que "los héroes de Víctor Hugo no son misteriosos ni sobrenaturales, como los de Hoffmann", ibid. p.
310; por las mismas fechas se refiere al escritor como uno más de los que han tratado la figura de Don Juan
Tenorio, ibid., p. 338, y en 1870 vuelve a recordarlo como recopilador de romances españoles y como traductor
de poemas españoles, ibid., pp. 397-398. En su importante ensayo "Apuntes sobre el nuevo arte de escribir
novelas" (1886-87) escribe: "El escritor alemán que más contribuyó al nacimiento del romanticismo en Francia
fue tal vez Hoffmann con sus cuentos. Verdad es que en nadie se nota más ese influjo que en el patriarca de
los románticos en el autor de la lindísima Fée aux miettes, en Carlos Nodier, que es, al mismo tiempo, el más
alemán de todos los escritores franceses", ibid., p. 669. [También Nodier es un conocido escritor de carácter
fantástico, tanto en El hada de las migajas, que menciona Valera, como en su colección de relatos
Infernaliana; además es autor de un ensayo que afecta a nuestro tema: "Sobre lo fantástico en literatura". Una
buena recopilación de sus relatos, junto con el mencionado ensayo, en Charles Nodier, Cuentos visionarios,
Madrid, Siruela, 1989, en tanto que para la Fée aux miettes existe una traducción más antigua: Carlos Nodier,
El hada de las migajas, Madrid, Calpe, 1920]. Posteriormente, al tratar la "Poesía lírica y épica del siglo XIX"
(1901?), apunta la influencia de Hoffmann en Ros de Olano: "Dejándose llevar de la corriente contraria a la
poesía no bien empezó a manifestarse y procurando combinar las alambicadas sutilezas de estilo en los
ensueños de Quevedo con la extravagante virtud de Hoffmann para crear personajes misteriosos y para
imaginar lances extraños, Ros de Olano compuso El diablo las carga, El ánima de mi madre y, por último, El
doctor Lañuela", ibid., p. 1212. Finalmente, se hace eco de las opiniones de Menéndez Pelayo sobre Ros,
opiniones que comparte, y en las que también se trae a colación al romántico alemán: "La prosa de Ros es
"prosa sui generis, retorcida y tenebrosa, llena por igual de arcaísmos y de neologismos, medio germánica y
medio picaresca, extraña fusión de Juan Pablo Richter, Hoffmann y Quevedo". De aquí que Menéndez
preconice a Ros por "precursor notorio de los enigmáticos escritores que ahora arman tanto ruido en Francia,
con nombre de decadentistas y simbolistas", ibid., p. 1319. [Antonio Ros de Olano es otro escritor fantástico
español bien conocido por Valera; las ediciones de sus obras son escasas en la actualidad, aunque existe
alguna, como Cuentos estrambóticos y otros relatos, ed. Enric Cassany, Barcelona, Laia, 1980].
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Menos importantes y numerosas que las referencias a Hoffmann son las que Valera expresa con respecto a
Poe, aunque se hace eco de su importancia y se manifiesta lector de alguno de sus cuentos, sobre el que declara
su opinión que pudiera tomarse en sentido desfavorable, como veremos. En 1861, al hacer la crítica de El
tanto por ciento, de Adelardo López de Ayala, escribe: "es un gemido sordo y profundo que sale de lo íntimo
del alma humana [...] [que] se parece a la queja lastimera, al ay cavernoso, a la tos tísica y al estertor del
muerto magnetizado que nos pinta Edgar Poe en una de sus más horribles y asquerosas leyendas", Juan Valera,
Obras completas, op. cit., II, p. 224. Como captarán los lectores de Poe, Valera se está refiriendo a "El caso
del señor Valdemar". Hay otra referencia poco relevante al mismo autor, al tratar de Pedro Antonio de Alarcón,
en 1887, ibid., p. 616, y una más en su artículo "Las novelas rusas", también de 1887, al incluir al escritor
entre los poetas y escritores relevantes de Estados Unidos, ibid., p. 712. Ocasionalmente se ocupa de él en
algunos versos de sus "Décimas filosófico-melancólicas": "La duda con negro diente / Me muerde, destroza y
roe; / Cuentos son de Edgardo Poe / Los que cruzan por mi mente", Cyrus DeCoster, Obras desconocidas de
Juan Valera, Madrid, Castalia, 1965, p. 57.
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No hemos localizado, por el momento, ningún escritor que responda al nombre de Mauricio Sand; no se
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