Octubre 2025 - Flipbook - Page 37
Revista cultural año 2026 Núm. 41
David se había ido sin gloria, sin casa y sin nombre, pero Manuel sabía que aquel
hombre que dormía en la choza había ganado, en el último suspiro, la partida más difícil de
todas: la de ser el guardián de su propia sangre hasta el final.
El Encuentro en la Taberna (1958)
Julián entró en aquel local del sur, buscando un respiro tras la jornada en el puerto.
De pronto, sus ojos se clavaron en una mesa del rincón. Allí, rodeado de botellas de vino y
vistiendo un traje de lino impecable, estaba el hombre que el mundo conocía como David.
Julián sintió que las viejas cicatrices de los riñones, las que le dejó la Guardia Civil
en el 43, empezaban a arder. Se acercó despacio. Javier, al levantar la vista, tardó unos
segundos en reconocer aquel rostro curtido por el salitre.
4¿Julián? ¿El de la bolera de allá arriba? 4preguntó Javier con una sonrisa,
genuinamente sorprendido4. ¡Qué pequeño es el mundo! Siéntate, hombre, que invita el
campeón.
Julián se quedó de pie, rígido. La ligereza con la que Javier le hablaba le revolvió el
estómago. Javier no sabía nada. Aquella noche de 1943, tras el forcejeo en Valdecantos, él
simplemente cogió las 25.000 pesetas del trato, aceptó la identidad de su hermano y se
marchó en la oscuridad, creyendo que el "bueno" de David lo arreglaría todo en casa.
4¿Campeón? 4masulló Julián4. ¿Así te haces llamar ahora?
4Es lo que soy, ¿no? 4respondió Javier, bajando un poco la voz4. Hicimos un
trato. Él se quedaba con mis deudas y mi mala fama para que yo pudiera ser otro hombre.
Y mírame, Julián. He prosperado. David siempre fue un santo, sabía que yo necesitaba esta
oportunidad más que él.
Julián soltó una carcajada amarga que hizo que los clientes de las mesas cercanas se
giraran. 4Un santo... 4repitió Julián4. Un santo que permitió que me molieran a palos en
el cuartelillo buscándote a ti. Un santo que dejó que el pueblo me escupiera y me llamara
asesino hasta que tuve que huir como un criminal.
Javier palideció. La copa le tembló en la mano. 4¿De qué hablas? David me dijo
que él lo arreglaría... que denunciaría mi desaparición...
4Y lo hizo 4le cortó Julián, inclinándose sobre la mesa4. Pero el pueblo
necesitaba un culpable, y yo era el blanco fácil. Tu hermano guardó el secreto tan bien que
dejó que me destruyeran la vida con tal de no romper el trato contigo. Él eligió tu vida por
encima de la mía.
Javier se hundió en la silla. Por primera vez en quince años, comprendió el precio
real de su traje de señor. 4Yo... yo no sabía lo de la paliza. Pensé que todo se habría olvidado
con el tiempo.
4Pues no se olvidó. Mientras tú brindas aquí, tu hermano vive en una choza de
cañas en el huerto de Manuel. Perdió la casa de tus padres para pagar tus deudas y ahora se
pudre en la miseria bajo el nombre de "Javier el golfo". Se está comiendo toda tu mierda,
Javier, mientras tú te paseas con su gloria.
37