Octubre 2025 - Flipbook - Page 56
Revista cultural año 2026 Núm. 41
Miguel Ángel Moral Quero
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DIVULGACIÓN HISTÓRICA
La Historia de la ACEITUNA
Del fruto amargo al aceite que movió IMPERIOS y economías
Entras en una taberna; junto a la bebida, aparece casi siempre un pequeño plato de
aceitunas. Verdes, brillantes, negras, saladas. Están tan presentes que muchas veces ni
siquiera reparamos en ellas.
Ahora haz otra cosa: coge una aceituna directamente de un olivo y muérdela. La
experiencia cambia por completo. La pulpa es amarga, áspera y bastante desagradable. Parte
de esa sensación se debe a la oleuropeína, un compuesto natural que protege al fruto. No
estamos ante un veneno mortal, como a veces se ha contado, pero sí ante una defensa
química bastante eficaz. Antes de comer una aceituna, hay que transformarla.
Y aquí empieza una historia mucho más grande de lo que parece. ¿Cómo pasó este
fruto, prácticamente incomible recién cogido, a convertirse en alimento, combustible,
producto medicinal, mercancía, símbolo religioso y fuente de riqueza durante miles de años?
No existe una única respuesta. Tampoco hubo un pueblo que descubriera de golpe
todo lo necesario. Lo que hubo fue un proceso larguísimo. Gente que aprendió a quitar el
amargor, agricultores que seleccionaron mejores árboles, artesanos que perfeccionaron las
técnicas de prensado, comerciantes que encontraron nuevos mercados y gobiernos que
intentaron controlar impuestos, rutas y mercancías.
El resultado fue una planta capaz de atravesar épocas enteras. Y esa historia todavía
está presente hoy. Se puede ver en los olivares de Andalucía, en las almazaras, en los puertos
y hasta en el precio que encontramos en una botella de aceite en el supermercado.
Hay una paradoja bastante curiosa. España es un país donde poner un plato de
aceitunas en una barra parece el gesto más normal del mundo. Sin embargo, en años
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