Septiembre 2026 - Flipbook - Page 15
Revista cultural año 2026 Núm. 40
Son casi cien folios los que integran el códice. Nos ocuparemos de forma somera de
la comedia central, que da título a nuestro trabajo.
Desde el punto de vista cronológico interno, ya hemos indicado que se localiza su
acción en torno a la época de la conquista de Córdoba, y sobre este tema se incluye en el
manuscrito un grabado inicial alusivo al hecho, en cuyo pie se lee: «Entrega de la ciudad de
Córdoba a San Fernando, rey de España, en 29 de junio de 1236, día de los Santos Apóstoles
San Pedro y San Pablo». Entre los personajes que rodean al santo rey hay varios
identificados con sus nombres, como don Álvar Pérez de Castro, adelantado mayor; don
Alfonso Téllez de Meneses o don Pedro Ruiz de Castro.
Algunos de ellos pasan luego a formar parte de la comedia, como don Alonso de
Meneses, don Álvaro de Castro o el propio rey San Fernando, en la parte cristiana. Otros
personajes importantes se incluyen en la facción árabe. La acción que pudiera considerarse
histórica, de manera aproximada, se centra en la conquista de Córdoba y posteriormente en
la conquista de Cabra, y desde la perspectiva religiosa es solo el marco que envuelve la
acción central: el descubrimiento de la Virgen de la Sierra, oculta en una profunda cueva,
en cuyo hallazgo se dan cita otros prodigios sobrenaturales, como la intervención efectiva
de un ángel.
Hay una pareja de enamorados que mantienen a lo largo de la pieza aquellas
«intercadencias de la calentura de amor», que dirían los clásicos, aunque de forma muy
recatada y dificultosa, porque ambos pertenecen a distintas religiones: el hombre, que se
llama Andrés, es un soldado cristiano, y la princesa mora tiene el nombre de Celima. No
creamos que estas historias románticas de amores contrariados por la religión o la cultura
son solo propias del romanticismo posterior, sino que hay una notoria tradición hispánica
previa, ya desde el siglo XVI, en la que el mundo árabe se ve con ciertos rasgos positivos
caballerescos, como se constata en la Historia del Abencerraje y la hermosa Jarifa y en el
romancero de tipo morisco.
Será esta pareja de enamorados la que encuentre la imagen de la Virgen de la Sierra, que
estaba oculta en una sima de la montaña desde tiempos muy antiguos, al parecer desde la
época de los godos. Se trata de una recuperación milagrosa, puesto que en ella interviene
también un ángel que conforta y guía a los jóvenes.
En la parte final, el propio rey San Fernando sanciona la unión de los enamorados, al mismo
tiempo que ennoblece al soldado cautivo de los árabes, con estas palabras:
Padrino seré de boda,
y para premiar tus hechos,
remunerar el trabajo
que padeciste a los hierros
de la cadena pesada,
que arrastró tu cautiverio,
te doy una compañía
de cien hombres, que el esfuerzo
de tu valor los gobierne,
constante, noble y guerrero,
15