Septiembre 2026 - Flipbook - Page 3
Revista cultural año 2026 Núm. 40
Editorial
Cuando nuestras calles se llenan de emigrantes; cuando los balcones se engalanan con su
mejores galas; cuando el blanco de nuestras fachadas parece brillar con una luz distinta,
Cabra entera se prepara porque de la Sierra baja la Divina Serrana.
Cuando el inconfundible aroma del nardo embriaga los sentidos, ya se anuncia tu
llegada.
Cuando el monótono redoble de tambor, cambia su compás y se vuelve más vivo,
más intenso, más apresurado, el corazón de un pueblo entero comienza a latir al mismo
ritmo. Entonces los gritos de la cantidad de personas que se arremolinan bajo la bandera se
elevan por encima de cualquier sonido. Bajo la bandera que ondea majestuosa sobre sus
cabezas la emoción se hace voz y el aire se llena de clamor que atraviesa generaciones:
¡Viva! ¡Viva! ¡Viva! ¡Viva la Virgen de la Sierra!
Todo anuncia que el día grande Cabra está a la vuelta de la esquina.
Así comienza septiembre para los egabrenses. Un mes que no se explica; se vive. Un
mes en el que la nostalgia se transforma en reencuentro, la fe en esperanza y la tradición en
un legado que cada generación recibe con orgullo y transmite con emoción.
¿Cómo describir los sentimientos que los egabrenses profesamos a nuestra Patrona?
Tal vez no exista una sola palabra capaz de contenerlo. Son amor, confianza, consuelo,
esperanza, ilusión, protección, gratitud y emoción. Son recuerdos de infancia, promesas
susurradas en silencio, lágrimas contenidas y sonrisas compartidas. Son el abrazo de quienes
regresan y las despedidas de quienes al marcharse, saben que volverán porque siempre hay
un septiembre en Cabra.
Porque septiembre no es sólo el mes de nuestras fiestas. Es el mes de la memoria
compartida, de los abrazos esperados, de las calles llenas de vida y de la fe que sigue
escribiendo la historia de Cabra.
Como no podía ser de otra forma, la revista, Cabra, Culta y Poética abre sus páginas
este mes tan señalado para convertirse en un puente entre quienes tienen la dicha de vivir la
fiesta en nuestra ciudad y aquellos egabrenses que, por la distancia, no pueden estar
físicamente con nosotros. Queremos acortar kilómetros con palabras, hacer que el perfume
del nardo traspase estas líneas, que el eco del tambor resuene en cada hogar y sentir el abrazo
emocionado de su pueblo.
Que esta edición sirva para recordar que, por muy lejos que nos lleve la vida, siempre
habrá un camino que conduzca de nuevo a nuestra Sierra y siempre habrá una Madre
esperando el regreso de sus hijos.
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