Septiembre 2026 - Flipbook - Page 68
Revista cultural año 2026 Núm. 40
HIJA 1.ª 4Lo saben, pero no te hemos dicho nada porque quería estar segura de sus
intenciones. Y como sé que me lo vas a preguntar, te lo digo yo: es de buena familia, no
fuma, no bebe y además tiene un buen trabajo. Ya te lo presentaré.
MADRE. 4¡No... si ya le conozco! Yo lo único que quiero es que elijas bien al que va a
ser el hombre de tu vida, porque la experiencia la estás viviendo en casa y espero que te
sirva de algo. ¡Ah, se me olvidaba! Quiero deciros que la próxima semana viene vuestro
padre.
HIJA 2.ª 4¿Qué nos dices, madre?
HIJA 1.ª 4¿Quién te lo ha dicho?
MADRE. 4Me llamaron por teléfono y me dijeron que le daban el alta, pero que estaba
expuesto a recaer de nuevo, porque él no pone de su parte, y que lo vigilemos en estos
primeros días. Ya estoy temiéndole a cuando tu padre vea al policía, porque las
circunstancias en las que se conocieron no fueron las más propicias.
HIJA 1.ª 4El hombre cumplía con su obligación y no se esperaba esa reacción de padre.
¡Qué mal trago pasó! Cambiando de conversación, madre, hemos venido por ti porque en
la tienda hay un vestido que te va a gustar.
MADRE. 4Está bien. ¡Vámonos! (Salen).
(Cuando el escenario se queda solo, entra en escena el padre. Trae una maleta, la suelta y
da un vistazo. Desaparece de escena un instante hacia otras dependencias del piso y entra
de nuevo).
PADRE. 4¿Pero será posible que en estas cuatro paredes falta uno un tiempo y todos se
pierden? Mano dura es lo que necesitan. Creen que se me ha olvidado lo que me hicieron.
Seis meses dan para pensar mucho, lo tengo todo grabado en la sesera como un martillo
que martillea constantemente.
(Entran la madre y las dos hijas riendo, pero se les corta la risa en seco. Se quedan sin
habla al ver al padre sentado en una de las sillas que hay junto a la mesa).
PADRE. 4¿Qué, de fiesta? ¿Os extrañáis de verme, verdad?
MADRE. 4Pero... ¿tú no venías la semana que viene, según me dijeron por teléfono?
(Las dos hijas van hacia su padre para abrazarlo. El padre se levanta).
PADRE (parándolas). 4¡No hace falta tanto abrazo después de lo que me hicisteis! Y es
verdad, pero yo mismo pedí el alta voluntaria. Me la dan, vengo a mi hogar y mira lo que
me encuentro: cuatro muebles y el piso vacío de gente. ¡Mi gente, se supone! ¿Eso es lo
que me echáis de menos, verdad?
(Las dos hijas siguen juntas; la madre, con valor).
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